Psicología del Poker - ¿Influye la psicología en los trucos de fichas?

Psicología del Poker - ¿Influye la psicología en los trucos de fichas? 0001

¿Por qué los jugadores emplean trucos con sus fichas? La respuesta más fácil es, sin duda, que se aburren y la única cosa que tienen delante son las fichas. Como criaturas con un pulgar oponible, tendemos a dar vueltas a los lápices, apretar los bolígrafos y básicamente hacer cualquier cosa con las manos y los objetos que tengamos delante para matar el tiempo. Pero no se debe olvidar que, en los trucos y el amontonamiento de las fichas, existen dos aspectos fundamentales y éstos son la intimidación y la imagen.

Uno de los primeros signos de haber pasado demasiado tiempo ante el fieltro es el modo en que un jugador "corta" sus fichas cuando hace una apuesta. No cuenta haciendo pilas de cinco, sino que divide los montones repentinamente o puede que con un sólo dedo haga caer el único montón que ha formado. Un claro indicativo para los otros jugadores en la mesa de no que no se trata de un jugador novato en póquer.

Este aspecto relacionado con el amontonamiento de las fichas es precisamente el que nos lleva a una interpretación psicológica. ¿Cuáles son las razones, excluyendo el aburrimiento, para emplear trucos de fichas en la mesa? ¿Hay razones por las que no se deberían usar estos trucos?

1. Intimidación: Bastante sencillo si lleva jugando al póquer el tiempo suficiente como para ser capaz de barajar una pila de 20 fichas. Entonces probablemente tenga la suficiente experiencia como para hacer que cualquier jugador se sienta realmente intimidado. Pregunte a cualquier profesional por qué lo primero que aprendió fue cómo amontonar las fichas...y éste admitirá que fue para hacerse con el dominio de la mesa.

2. Imagen de la mesa: Le guste o no, usted da una imagen de sí mismo a los otros jugadores en la mesa y éstos, consciente o inconscientemente, adaptan su juego según esa imagen. Sólo piense en su propia reacción ante alguien que remueve sus fichas sobre la línea de apuestas o ante un jugador osado que corta sus fichas repentinamente en el bote.

3. Alivio del estrés: Los estudios han demostrado en repetidas ocasiones que los movimientos repetitivos ejercidos inconscientemente son distracciones propias del estrés. Por esta razón tamborileamos los dedos sobre la mesa, nos retorcemos un mechón de pelo o incluso masticamos chicle.

4. Ocultar señales: No cabe duda que el entretenerse en barajar sus fichas puede aliviarle un poco el estrés, pero si un jugador hace este movimiento de un modo repetitivo, se puede convertir en una señal física e inconsciente. En este caso, el jugador debe concentrar toda su energía nerviosa en una sola acción: amontonar sus fichas. De este modo será mucho menos probable que pueda dar indicaciones físicas a sus oponentes. Tenga siempre cuidado de no usar un solo movimiento de fichas en particular cuando esté mintiendo o cuando tenga un nut.

5. Respeto y atención por parte de los crupieres y el personal de la sala: Algunos de los mejores jugadores en trucos de fichas empezaron su carrera como crupieres, y la gestión de las fichas es signo de un gran control en la mesa. Los crupieres a menudo tratan, de manera inconsciente, a los otros crupieres o ex-crupieres con mayor respeto. Esto puede proporcionarle incluso una ventaja en las decisiones más trascendentes de la mesa..

6. Mantenerse concentrado: Esto deberá intentar hacerlo por usted mismo. Algunos jugadores encuentran de gran ayuda "barajar" las fichas durante tres minutos seguidos para concentrarse cuando tienen que hacer una igualada grande o plantarse en un momento crucial de un torneo. A otros, sin embargo, les distrae el tener que manejar las dichas. Usted decide con qué grupo se siente más identificado. Una vez más, tenga cuidado, no mezcle cuando mienta ni deje de hacerlo cuando tenga una gran mano.

7. ¡Qué bonitas quedan!: Sí, quedan muy bien amontonadas, sobre todo si lo hace un profesional. Pero piénselo por un momento: ¿Se ve todo lo profesional que usted quiere? Muchas veces, un aficionado inquieto recibe muchos más ataques que un profesional que iguale discretamente. En ocasiones, lo mejor es parecer un novato en la mesa. El modo de ordenar o desordenar sus fichas sobre la mesa es una táctica fantástica para confundir a sus adversarios acerca de su nivel de juego verdadero.

El póquer es un juego de psicología...y sus fichas y el modo en que las gestiona forman parte de este juego psicológico.

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