La columna de May Maceiras

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Voy a retomar el eterno debate ya mencionado en anteriores artículos sobre el estilo de juego de la mujer y si tiene o no "habilidades especiales" (cual superhéroe) que la hagan más "apta" para este juego. Siempre que me preguntan qué habilidades hacen falta para jugar al póquer y cómo puede influir en eso tu género, respondo que las mujeres estaremos dando mucha guerra en muy poco tiempo.Eso no quiere decir que crea que las mujeres podremos llegar a ser mejor jugadores que los hombres, porque eso no depende de tu género, claro está, y sería estúpido afirmar algo así. Cuando digo eso, me refiero a que las mujeres tenemos algunas cualidades que nos permitirían desarrollar habilidades muy provechosas para el juego, como las lecturas, por ejemplo. Pero no sólo de lecturas vive el jugador de póquer, y al igual que tenemos puntos fuertes, tenemos algunos muy débiles.

Hoy hablaré de uno de los puntos fuertes que tenemos las chicas: nuestra capacidad de observación.

Cuando hablo de este tema con otros jugadores, todos estamos de acuerdo en que parece que las mujeres tengamos a veces "un sexto sentido". ¿A quién no le ha pillado nunca su madre en una mentira flagrante a pesar de no haber dejado ninguna evidencia? ¿Y qué hombre no ha escuchado de su novia o mujer un "algo te pasa" sin motivos aparentes para ello?.

La famosa "intuición femenina" no es ningún mito, pero tampoco es ninguna habilidad esotérica ni un poder parapsicológico. Las mujeres somos más perceptivas, eso es todo. Una persona más "perceptiva" o "intuitiva" no es más que una persona más observadora. Cuando decimos "tengo el presentimiento de que algo le pasa a Fulanito" se debe a que hemos visto algo en el lenguaje no verbal o en la actitud de Fulanito que no encaja con su compartamiento habitual. Las mujeres tenemos una habilidad innata para observar y descifrar mejor esos "pequeños mensajes" y nos fijamos en algunos detalles que normalmente pasarían desapercibidos. Parece ser que todo esto tiene cierto fundamento biológico. Las mujeres son madres, y se ven obligadas a comunicarse con sus hijos durante un largo periodo de tiempo a través del lenguaje no verbal. Un bebé llora y una madre sabe interpretar si ese llanto es porque tiene hambre, sueño, hay que cambiarle o si le duele algo. Miles de años de evolución nos habrían hecho perfeccionar nuestra capacidad de interpretación del lenguaje no verbal... De hecho, el famoso mito de la intuición femenina no es más que eso, somos más rápidas leyendo gestos faciales y por tanto, disponemos de una habilidad algo más desarrollada para interpretar estados de ánimo.

Si una mujer llega a una fiesta en la que no conoce a nadie, enseguida será capaz de decirte quién es pareja, quién no, quién está ligando, quién está a gusto, quién no, y ese tipo de cosas. Además, según algún otro estudio que he leído, parece ser que la forma de procesar la información que tiene el cerebro femenino está más habituada a la "multitarea" que en el caso de los hombres (en una cafetería por ejemplo, una mujer puede mantener una conversación con su interlocutor, a la vez que escucha la conversación de los de al lado y mientras manda un sms con el móvil. -eso sí, a mí al menos, que nadie me pida que lea un mapa, porque nos perdemos todos.-)

Aún así, todo esto de la intuición está dejando de ser terreno específico de la mujer. Se están haciendo nuevos estudios de interpretación de gestos faciales y tonos de voz y parece que los resultados entre hombres y mujeres se van aproximando cada vez más. Supongo que será debido a que los roles están cambiando y los papeles masculinos y femeninos de nuestra sociedad están cada vez más equilibrados. Y es que, como todo, supongo que dependerá de la práctica y el entrenamiento. Personalmente, conozco a hombres con una capacidad intuitiva muy superior a la de muchas mujeres, y concretamente, jugadores capaces de hacer lecturas de manos y jugadores como si tus cartas fueran transparentes y estuvieras pensando en voz alta....

Así que chicos y chicas, ya sabéis: A entrenarse. En el próximo artículo hablaremos de cómo mejorar nuestra percepción y capacidad de observación.

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