La Columna de May Maceiras: Novatos III. Agresividad mal entendida

La Columna de May Maceiras: Novatos III. Agresividad mal entendida 0001

Recuperamos la serie de artículos sobre los errores y estilos de juego más habituales entre jugadores novatos. Recordemos que estas peculiares formas de jugar suelen verse en la propia evolución de un jugador, empieza siendo un jugador "roca" y conforme va ganando en experiencia coquetea con otras formas de jugar hasta que encuentra el estilo que le queda más cómodo y con el que mejores resultados cosecha. Hemos visto al "roca", al "calling-station" y hoy nos toca el "pseudo-agresivo".

Este tipo de jugadores tienen todos en común que acaban de descubrir las bondades de la agresividad. Pero no todos la aplican o la entienden de la misma manera. [s]Vamos a tener que subdividir[/s]:

Por un lado tendremos al maníaco. Él también fue hace tiempo un jugador roca. Al igual que el "calling station", acaba de darse cuenta de que los demás abusaban de él y que además no sacaba partido a sus manos buenas. Sólo que en lugar de adoptar esa actitud mezcla entre la incredulidad (su rival NUNCA lleva NADA) y la esperanza (de que salga su carta) que tiene el "Calling Station" adopta una actitud de Sheriff de la mesa: Cree que ser el fuerte de la mesa es ser el más intrépido, el más valiente. Asume riesgos inasumibles, juega muchas más manos de las que debe, está metido en todos los "saraos" y no repara en nada ni en nadie, lo único que hace es subir. Hace raise e incluso reraise con proyectos de escalera interna, con As high, con tercera pareja, y mueve all-in con top-pair en un pestañeo... cualquiera puede pensar que está regalando su dinero. Creen que juegan como los grandes "profesionales" super-agresivos que salen por la tele o ven por internet, pero en realidad, unos saben lo que hacen y otros no, tan simple como eso.

Es complicado enfrentarse a este tipo de jugadores. Puede pasar que el tipo esté "on fire", le salga todo y, como juega tantas manos, se haga con muchísimas fichas. Son una mina, pero a la vez muy peligrosos. La mejor forma de jugar contra estos novatos es intentar calmar el ansia que tienes de ser tú quien se lleve todas sus fichas, esperar tu mano y que se entierren ellos solos, aprovechando además que su "instinto maníaco" les impedirá pararse a pensar si les estás tendiendo una trampa o no.

Por otro lado tendremos al "overbettor". Es aquel que hace apuestas desorbitadamente grandes en comparación con el tamaño del bote o de las ciegas. Hacer apuestas muy desmesuradas(*) es un error tengas o no tengas mano: en cualquier caso, sólo te va a pagar alguien que tenga una mano muy fuerte, y casi siempre estarás vencido. Lo que le pasa a los overbettors es siempre lo mismo: los dos o tres primeros botes se los llevan, hasta que algún jugador repara en él, y lo espera con una mano fuerte. Ellos mismos se ponen "pot-commited" (elllos mismos se meten en la trampa) y cuando alguien "le pilla" y mueve all-in contra él, ya tendrá perdido una gran parte de su stack (haga call o no el overbettor, ya habrá compremetido muchas de sus fichas al bote, por lo tanto el movimiento es muy rentable para quien le planta cara). Lo cierto es que no hace falta esperar por una muy buena mano para jugar contra ellos, ya que estos jugadores suelen apostar muy fuerte con manos relativamente débiles (proyectos, parejas, toppair...).

(*)Otra cosa es hacer una apuesta grande en comparación con el bote (apostar 2/3 del bote, o el bote entero) para proteger una mano frente a un proyecto de color o escalera que pueda haber en la mesa. No se me confundan.

El overbettor no entiende de qué va esto de la agresividad. El principio lógico que aplican es algo así como "cuanto más fuerte apueste más opciones tengo de llevarme el bote". El novamás. Lo que no advierten es que apostar 1000 para llevarse 100 no es precisamente un movimiento rentable -ni inteligente-. Es uno de los rivales más fáciles de detectar y más débiles que nos podemos encontrar en una mesa, ya que sus únicos movimientos serán: call, check, fold o overbet. Son increíblemente rentables. La mejor estrategia contra ellos: el check-raise. Cuando ven fortaleza en su rival se retirarán, pero si creen que hay debilidad atacarán con todo lo puesto.

El "quiero-y-no-puedo". Mi favorito. Es el calling-station que se quedó atascado en su evolución hacia jugador agresivo. "no puedo andar siempre haciendo call, hombre, tengo que echarle narices. La próxima vez seré yo quien apueste". Y entonces, en el turn, con un bote de 400 puntos y 5 jugadores en la mano, el quiero y no puedo exclamará "apuesto! 50!".

No, hombre, no.... así, no...

¿Conclusión? Ni tanto, ni tan poco. Debemos tener mesura incluso siendo agresivos. Me sale mi vena publicista, así que os dejo con un slogan de Pirelli: "la potencia sin control, no sirve de nada". Ahí queda eso.

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