Pakito en Los Angeles: Labandeira y Mortensen, dos jugones. El Cali, The Catalán y Karlitus, el Trío Calavera.

Pakito en Los Angeles: Labandeira y Mortensen, dos jugones. El Cali, The Catalán y... 0001

Ha pasado una semana desde que empecé esta aventura, aunque en realidad sólo he podido disfrutar de las mesas del Commerce en dos ocasiones. Han sido 15 horas repartidas en dos sesiones, en las que he salido 1.000 dólares en positivo. Pero el All Star Game de la NBA me ha trastocado los planes iniciales. Con lo que he aprovechado el fin de semana para no salir de casa y perder unos cuantos cientos de dólares en el Internet de mis amores.

Sabiendo que el Karlitus, el Catalán y El Cali gambleaban por las mesas de los peores antros de Las Vegas, léase Terrible´s Joe´s y O´sheas, no podía perder la oportunidad de ver al Cali en la ciudad del vicio y de practicar uno de las aficiones que más me gustan, meterme con el Catalán.

Así que junto con Labandeira, volante en mano, en el flamante Honda Civic de alquiler que me he agenciado, nos dirigimos a través de la 15 Norte, atravesando el desierto de Mojave, rumbo al Strip. Esta ha sido mi tercera visita a Las Vegas y lo primero que me ha sorprendido y que la ha hecho diferente a las demás, es el poder respirar aire fresco en la calle, algo que los visitantes del periodo estival saben que no es posible.

He jugado un torneo del Deep Stack Stravaganza con muy mal resultado, para variar. Me he metido en un triple all in cuando tenía una M de 3 con KJs contra Q4 y 44. Y en el flop un 4 anulaba cualquier esperanza de seguir con buenas opciones para meterme al final. De cash no he jugado nada (salvo en las mesas de craps…) y mañana me vuelvo con el fenómeno de mi anfitrión, que ha conseguido un grandísimo cuarto puesto en el evento de HORSE del Deep Stack.

Y para rematar estos tres días que hemos estado por aquí, esta noche nos hemos tomados unas copas con Mortensen y su pareja, con los que siempre es un placer compartir charla y experiencia. Este verano fueron unos magníficos anfitriones cuando nos invitaron a su casa y hoy hemos podido compartir vivencias y ponernos al día de nuestras vidas mientras escuchábamos una magnifica música en directo en un bar del Venetian.

Hoy jueves volvemos para California ya que mañana se juega el supersatélite para el Main Event del L.A. Poker Clasic. Es un torneo de 1000 dólares, con lo que entrarán uno de cada diez. Espero ser yo uno de esos y poder jugar uno de los torneos más importantes del año. Y si no, pues a seguir currando en las mesas de cash, que al fin y al cabo son las que me dan de comer todos los días.

Contagiado de entusiasmo y alegría después de compartir la noche con estos fenómenos y con ganas de volver a L.A., os dejo y termino con este segundó capítulo de la aventura americana. La semana que viene…, más.

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