Colega, ¿dónde está mi coche?

Colega, ¿dónde está mi coche? 0001

No, no es una película. Es una anécdota verídica mezclando poker, dinero rápido, un deportivo de lujo y una fiesta universitaria.

Bueno, la historia la cuenta originalmente Alec Torelli (Traheho en las mesas online), en referencia a lo que le pasó a Isaac Baron (WestmenloAA) allá por septiembre de 2007. Para poneros un poco más en antecedentes, tanto Alec como Isacc, son jugadores de High Stakes y auténticos triunfadores en el poker online, coleguitas de la quinta de Durrrr. Por aquella época había un donante en las mesas de High Stakes de Full Tilt Poker, PerkyShmerky, hijo de una familia adinerada de New Jersey, sin apego por el dinero y mucho amor por el juego. El equivalente a quien ya os podéis imaginar en las mesas de hoy día.

Bien, pues el caso es que Alec e Isaac hicieron un "fondo común" para que Alec jugara heads up con Perky en Full Tilt. ¿Resultado? Unos beneficios de 150.000 dólares, con lo cual a Isaac le correspondían 60.000 dólares, la parte proporcional a su 40%. Ya os podeis hacer a la idea de la alegría que supone para alguien que tiene poco más de 20 años esa cantidad de dinero. A los pocos minutos se estaban llamando por teléfono:

-¿Qué vas a hacer con el dinero? -le preguntó Alec a Isaac.

-Voy a comprarme un coche nuevo. Estoy pensando en un Lexus o un BMW.

-¡Buena idea!

Mientras tanto, Alec estaba jugando la mesa final de las FTOPS (lo mismo que hace cualquier mortal a diario), y se decía a sí mismo que si la ganaba, en cuanto llegase a casa se compraría un BMW. Así que a medida que se iban eliminando jugadores, lejos de sentirse presionado, Alec estaba mirando coches por internet para ir de cabeza al concesionario cuando acabase.

Por descontado ganó. Y al cabo de unas pocas horas, fue a un concesionario, de donde salió con un M6 del 2007 descapotable. Lo curioso de la historia es que antes del concesionario de BMW, había ido a uno de Audi, porque quería probar un R8, pero el vendedor le dijo que las pruebas de conducción eran sólo para "compradores serios", y Alec se marchó a BMW. Menuda comisión perdió el tipo de Audi. Como pequeña venganza, después de comprar el BMW, pasó por delante del concesionario de Audi, y asegurándose de que el vendedor le viese, le hizo simpáticos saludos con la mano. Para más inri, Alec se hizo poner en la matrícula de su coche "TYPERKY" (Gracias Perky), y le mandó una foto del coche al mismísimo Perky por el móvil. Del todo conmovedor.

Bueno, siguiendo con la historia, en cuanto Alec llegó a casa, llamó a Isaac y le explicó lo que había hecho. Isaac estaba entusiasmado:

-¡Es increible! Creo que voy a hacer lo mismo. Te llamo en cuanto tenga coche nuevo para ponerte al día.

Y vaya si lo hizo. Al cabo de unas horas, Alec recibió una llamada: Isaac era el orgulloso poseedor de un Lexus IS 350 Sport del 2007. Casi nada.

Ahora hagamos un pequeño salto en el tiempo, y de junio saltemos a septiembre de ese mismo año. Y de lugar, vayamos a Isla Vista, en Santa Bárbara. ¿Y qué ocurre en Isla Vista en esa época del año? Pues una de las fiestas universitarias más salvajes que os podais imaginar, de renombre por todos los Estados Unidos. Alec e Isaac se encuentran allí, en la sede de una fraternidad. A eso de las 3 de la mañana, Isaac está en un estado etílco tal que Richie Guzzo, otro existoso jugador, lo lleva a dormir. Y es cuando se despierta, que empiezan los problemas. Primero no encuentra las llaves, y cuando las encuentra... El teléfono de Alec suena temprano por la mañana:

-¡Alec! ¿Dónde demonios aparqué el coche ayer por la noche?

-No lo sé, nos encontramos directamente en la fraternidad.

Y empezó una peregrinación. Isaac y Richie empezaron a caminar sobre sus propios pasos, por donde supuestamente habían estado el día anterior, pero nada. Fueron a la fraternidad, preguntaron a la gente con la que habían estado en la fiesta por si habían visto dónde habían aparcado, pero no hubo suerte. Nadie recordaba su coche, y no aparecía por ningún lado. Cada vez estaba más claro: se lo habían robado. Alec recibió una llamada de su amigo al día siguiente:

-Es que no recuerdo nada después de las doce -le decía Isaac.

-Oye, ¿y no será que has aparcado mal y se lo llevó la grúa? ¿Has denunciado el robo?

-Deberían avisar a la compañía se seguros en 24 horas si no lo retiro, esperaré a ver qué me dicen mañana.

-¿Pero como demonios has podido perder un coche de 50.000 dólares?

-¡No tengo ni idea!

Llegó el lunes por la mañana y no había ninguna pista sobre el coche. Isaac había recorrido todas y cada una de las compañías de grúas en Santa Bárbara y ni un solo rastros del coche. Concluyó que definitivamente se lo habían robado. Denunció el robo, avisó a su compañía de seguros, y al cabo de aproximadamente un mes, recibió un cheque por valor de 50.000 dólares. Hasta aquí todo "normal".

Pasaron unos meses, y a Isaac le estaba yendo francamente bien en el poker online. Como ya tenía el dinero del cheque del seguro del Lexus, decidió ir un poquito más allá, y por sólo 75.000 dólares más, se compró un alucinante Maseratti Quattroporte. Una ganga, oiga. Pero es que la vida sigue, y nos tenemos que dar algunos caprichitos.

Y ahora demos otro salto en el tiempo, Febrero del año pasado. Alec tiene una novia que vive en Santa Bárbara, así que quedan a comer con Richie y su novia, y por supuesto surgió la conversación:

-Oye, ¿que pasó al final con el coche de Isaac? ¿Lo encontraron, pillaron al tipo que lo robó...? -preguntó Alec.

-Vaya, mucho mejor que eso -dijo Richie.

-Cuenta, cuenta.

-Bueno, pues hará cosa de un mes Isaac recibió una llamada de su compañía de seguro, y le dijeron que habían encontrado el coche.

-¡Qué bueno! ¿Y dónde lo encontraron? ¿Qué le pasó al tipo que lo robó?

-Pues eso es lo mejor de todo: que no lo robaron.

-No te sigo.

-Pues que pasaron meses, y alguien se dio cuenta que había un coche aparcado siempre en el mismo sitio acumulando polvo. Se extrañó, avisó a la policía pensando que podía ser robado, la policía vio que concordaba con la denuncia que había interpuesta, y avisó a la compaía de seguros.

-Un momento, ¿me estas diciendo que Isaac dejó un coche de lujo prácticamente intacto por meses?

-Lo que oyes, el tio estaba tan borracho que no se acordaba dónde lo había dejado. Los del seguro le dijeron que lo habían encontrado a tres manzanas de la casa de la fraternidad, perfectamente aparcado bajo un árbol.

-¿Y qué le pasó al coche?

-Bueno, como la compañía de seguros ya le había pagado a Isaac, se lo quedaron ellos. Eso sí, tuvieron el detallazo de enviarle por correo un trabajo de la universidad del año anterior que se habían encontrado dentro.

Sin duda, de las mejores anécdotas referente a poker que conozco. Os recomiendo que useis la grabadora de voz del móvil para dejar claro dónde habéis aparcado el coche. Nunca se sabe.

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