Ser aceptado como jugador de póquer: capítulo 3

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No importa cuánto se esfuerce por convencer a todo el mundo o qué argumentos les exponga...siempre habrá alguien que no acepte el hecho de que sea un jugador de póquer. Una reacción natural ante este hecho es pensar "que les den"...pero la verdad es que a veces estas personas tienen lazos emocionales con usted o incluso una relación profesional y no puede sencillamente dejarlos de lado.

Hay gente que no acepta el póquer como parte de su vida simplemente porque no lo conocen. Intente mantener informadas a estas personas en la medida de lo posible, en lugar de dejarlas envueltas por un halo de misterio e incluso apartarlas de su lado.

Otras, no lo aceptarán porque tendrán miedo de arruinarse. No es el póquer lo que les preocupa realmente,

sino la posibilidad de perder. Mime a estas personas, ellos sólo quieren lo mejor para usted, intente esforzarse por explicarles que los riesgos que usted asume son mínimos y que están perfectamente calculados, pero no los presione para que cambien de idea.

Desafortunadamente, algunos preferirán verle perder, le preguntarán "¿qué tal?" con una mueca en la cara, esperando oír que se ha quedado con el bankroll vacío por culpa de unos Reyes contra Ases. Tampoco deje de lado a estar personas porque, lo crea o no, es una reacción natural del ser humano el regodearse en el fracaso de los demás: lo llamamos schadenfreude. En lugar de enfrentarse a ellos, simplemente sea honesto y humilde, y así le cortará las alas rápidamente. Lo que menos deseará es entrar en una discusión sobre lo bien o mal que le van las cosas, ya que se encontrará con la típica respuesta: "¿Ah, sí? Pues no sabía que habías perdido tanto..." (paradójicamente, la mayoría de los jugadores hablan sobre sus pérdidas más que sobre cualquier otra cosa).

Es muy importante ser sincero y humilde para con los demás y con uno mismo. Al principio, yo alardeaba de ser un ganador en el juego delante de todo aquel que me escuchara y me comportaba como si fuera el campeón de la World Series...pero realmente a nadie le importaba. Sí, es verdad que gano mucho dinero gracias al póquer, pero tengo amigos con altos cargos en grandes empresas, aislados en sus torres de marfil, que ganan mucho más que yo y que, sin embargo, no presumen de ello.

Comparta sus triunfos con los demás: el año pasado, yo fui capaz por primera vez en mi vida de derrochar mi dinero en regalos de Navidad para mi familia en lugar de ceñirme a un presupuesto. Cada vez que me clasifico para una mesa final, invito a mi novia a cenar y le hago un regalo, así el póquer también resulta emocionante para ella.

Sea honesto con su jefe y no pida bajas de enfermedad para jugar al póquer. Es una excusa muy poco original, sobre todo en el ambiente de estricto control de la oficina, donde siempre hay un director que atribuye las bajas a lo poco que sabe sobre la vida social de los empleados. Si un aficionado al juego falta demasiado al trabajo, se asume que está en Cheltenham o en un casino en lugar de estar enfermo en cama en su casa.

Es posible que a veces llegue a pensar que cuando alguien no acepta el póquer con los brazos abiertos es porque están en su contra, pero no se equivoque. O bien no lo entienden el juego, o quieren protegerlo de que fracase usted o ellos mismos. Pero no se aparte de ellos, sea totalmente sincero y objetivo y no intente presionarlos.

Y si todo esto no funciona, gane la World Series y verá qué pronto cambian de opinión.

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