Cañizares da la campanada en La Timba y se gana su asiento en el Main Event de las WSOP
La última edición de La Timba by Winamax, celebrada en el Casino UNNIC de Andorra, dejó una imagen inesperada: Santiago Cañizares levantando el trofeo tras imponerse a un cartel repleto de talento y nombres propios del poker nacional.
El exguardameta internacional firmó una actuación firme y sin fisuras, superando una mesa en la que los grandes favoritos parecían ser los Team Pro de Winamax, Adrián Mateos y Leo Margets. Sin embargo, el desenlace rompió todos los pronósticos y terminó con Cañizares sellando su billete para disputar el Main Event de las World Series of Poker en Las Vegas.
La acción arrancó con ritmo. Franco Tenaglia fue el primero en despedirse cuando sus 4♣4♦ no pudieron resistir ante el A♠J♦ de Guanyar, que conectó un as en el flop para marcar el primer punto de inflexión.
Tras un tramo más pausado, Jordi Wild cayó cuando su K♦5♦ no encontró ayuda frente al A♥9♥ de Adrián Mateos. La partida fue entrando en temperatura hasta que Jorge Lorenzo, cinco veces campeón del mundo de motociclismo, vio cómo sus 5♠5♥ se estrellaban contra las Q♦Q♣ de Cañizares, que empezaba a mostrar sus credenciales.
El 4-handed presentaba un duelo interesante: los dos profesionales del Team Winamax frente a los invitados. Pero el guion dio un giro inesperado. Leo Margets cayó tras un all-in preflop contra Mateos en el que el madrileño partía con A♠8♠ y la catalana con Q♣8♣. Una dama en el flop dio esperanza a Leo, pero el runout terminó completando color para Mateos.
El three-handed parecía inclinarse definitivamente del lado del Team Pro madrileño, pero Cañizares encontró dos flips consecutivos clave que cambiaron por completo el escenario. En cuestión de minutos, Mateos se quedaba fuera y el exportero tomaba el control absoluto de la mesa.
El heads-up arrancó con una ventaja cercana a 7:1 a favor de Cañizares frente a Guanyar. La diferencia de fichas fue determinante. Con apenas cinco ciegas, Guanyar se jugó sus últimas opciones, pero el river volvió a sonreír al exinternacional español, que certificaba la victoria y, lo más importante, su asiento para el Main Event de las WSOP.
Una noche redonda en Andorra que confirma que La Timba sigue siendo uno de los formatos más atractivos del calendario nacional y que demuestra, una vez más, que el poker no entiende de etiquetas ni de favoritismos.


