Stephen Pang tuvo que ganar dos veces el Main Event del APT Incheon tras un falso final
Hay victorias que cuestan más que otras. Y después está la de Stephen Pang en el Main Event del APT Incheon, donde tuvo que celebrar el título dos veces después de uno de los finales más surrealistas que se recuerdan en una mesa de póker.
Pang pensaba que había eliminado a Shoumin Zhang en el heads-up. Se levantó de la mesa, celebró con sus amigos, cogió el Golden Lion Trophy e incluso comenzó la habitual entrevista como campeón.
Solo había un pequeño problema: Zhang todavía tenía fichas.
El recuento oficial confirmó que su rival conservaba alrededor de 700.000 puntos, algo más de una ciega. El torneo, pese a todo lo que estaba ocurriendo alrededor de la mesa, no había terminado.
La mano que provocó el caos
La confusión comenzó en un enorme bote cuando ambos jugadores contaban con aproximadamente 28 millones de fichas, con ciegas de 300.000/600.000 y ante de 600.000.
Zhang limpeaba con 4♥4♦ y Pang subía hasta 3.000.000 con K♣J♣. Zhang pagaba.
El flop venía 6♣3♥2♣. Pang continuaba apostando 3.000.000 y Zhang pagaba con su pareja de cuatros todavía por delante.
El turn era el 3♠. Pang mantenía la presión con otra apuesta de 12.000.000 y Zhang terminaba empujando sus 22 millones al centro. Pang pagaba.
El campeón necesitaba un Kx, una Jx o un trébol para superar la mano de Zhang.
El river traía precisamente la Q♣, completando el color de Pang.
La sala estalló en celebración. Pang abandonó su asiento convencido de que acababa de proclamarse campeón, mientras incluso las pantallas del torneo mostraban mensajes de victoria.
Pero la infografía de la retransmisión indicaba todavía 700.000 fichas para Zhang. El crupier y la dirección del torneo comenzaron entonces a revisar los stacks y confirmaron que el heads-up debía continuar.
Pang llegó incluso a recibir las felicitaciones durante su entrevista antes de que el director del torneo interviniera para comunicarle que, en realidad, aún no había ganado.
De una ciega a volver a tener opciones
Todo parecía una formalidad. Zhang estaba aproximadamente 78 a 1 por detrás y necesitaba una sucesión prácticamente perfecta de double-ups para volver a disputar el título.
Y empezó a conseguirlos.
Primero uno. Después otro. Y otros dos más.
De repente, Zhang había pasado de estar virtualmente eliminado a contar con unos 14 millones de fichas, frente a los 42 millones de Pang. El falso final empezaba a tener posibilidades de convertirse en un auténtico drama.
Poco después, Zhang encontraba otra oportunidad para acercarse. Se jugaba unos 11 millones con K♥J♦ y Pang pagaba con K♠8♦.
El board llegaba A♥Q♦J♥9♦ hasta el turn, dejando a Zhang muy cerca de otro double-up. Pang necesitaba un diez para dividir el bote.
Y apareció el 10♥ en el river.
Ambos completaban la misma escalera y el bote se repartía, frenando la remontada de Zhang.
Esta vez sí: Pang era campeón
Tras otras 16 manos y una pausa, Zhang volvía a quedarse con apenas nueve ciegas.
La resolución definitiva llegaba en la mano 149 de la jornada y la 64.ª del heads-up, ya con ciegas de 500.000/1.000.000 y ante de 1.000.000.
Zhang empujaba sus últimas 8.700.000 fichas con K♥10♣ y Pang pagaba con 9♠9♥.
Esta vez no hubo recuentos inesperados ni celebraciones prematuras. La pareja de nueves de Pang aguantó y el torneo terminó de verdad.
El Golden Lion Trophy, que ya había tenido entre sus manos bastante antes de tiempo, era finalmente suyo.
Pang reconocería después que se había quedado sorprendido al descubrir que su rival seguía vivo, aunque aseguró que mantuvo la confianza incluso cuando Zhang comenzó a encadenar double-ups.
Después de semejante desenlace, probablemente nunca una segunda celebración de campeón había sido tan necesaria.



