Había visto el jugador gallego como su stack había bajado un poco antes de la cena, pero ha sido volver a la mesa con las pilas cargadas y volver a subir como la espuma.
En una de sus últimas manos, abría en posiciones medias y se encontraba con el call en el cutoff de uno de los jugadores que le puede plantar cara en esta mesa, Daniel López. La ciegas se tiraban y ambos iban a ver el flop en heads-up.
El croupier descubría un board y ambos se daban check para ver como un saltaba en la cuarta calle. Ahí Marcos apostaba 5.500 puntos, y eso era suficiente para que Daniel se tirase y pudiese recoger un nuevo bote.
Cabello se acaba de llevar un buen bote tras pescar en río revuelto. La acción la iniciaba un jugador en posiciones iniciales y la mano llegaba al cutoff, que decidía hacer una three-bet a 3.2000 puntos.
Llegaba entonces el turno de Cabello hacía entonces una cold-four-bet a 7.000 que hacía tirarse al momento al raiser inicial, pero no al jugador de cutoff, que terminaba haciendo call. El croupier quemaba carta y descubría un flop y el jugador en el cutoff se daba check, pero lo hacía para foldear al instante cuando Cabello, muy seguro, hacía una apuesta de 5.500 puntos.
Nos vamos al descanso para la cena con 100 registros, y volveremos en una hora para afrontar dos nuevos niveles, los últimos en los que se mantendrá abierto el registro.
Abría un jugador en posiciones iniciales y, tras el fold del resto de jugadores, Prieto le hacía una three-bet a 2.900 puntos desde el botón. Las ciegas se tiraban y el raiser inicial hacía call para ver el flop en heads-up.
El croupier descubría y el agresor inicial jugaba al check-call ante la apuesta de 1.900 de prieto. El turn era un y la secuencia era la misma, aunque la apuesta de Prieto esta vez era de 5.800 puntos.
El river era un y el jugador en primeras posiciones pasaba por tercera vez. Prieto lanzaba una apuesta de 8.200 que su rival no dudaba en pagar, pero lo hacía para muckear cuando José Enrique Prieto mostraba .
Abría la mano José Luís Salcines con un raise estándar en posiciones medias y recibía el call de un solo jugador con posición.
El flop traía y Salcines apostaba 1.500 puntos para ver como su rival hacía call antes de que un aterrizase en el turn. Esta vez Salcines tampoco dudaba, y disparaba 3.200 puntos que hacían foldear a su rival al instante para dejar que se llevase un bote que lo deja en una situación bastante cómoda.
El jugador local ha sido uno de los últimos en sumarse a este Día 1a, pero los primeros minutos de su Main Event han sido horribles. Tanto que en apenas unas manos ha visto comos sus 30.000 puntos iniciales se reducían a solo 7.000.
Sin embargo, ha logrado darle la vuelta a la tortilla para recuperar lo perdido y para colocarse por encima del stack inicial, en parte gracias a una trucha de reyes flopeada con la que conseguía una doblada que le va a venir muy bien a su torneo. No tanto al de su rival.
Manuel Bermejo se acaba de encontrar con una situación comprometida en la que ha visto peligrar su torneo, pero ha decidido foldear cuando las cosas pintaban peor para él.
Abría la mano el propio Bermejo a 600 puntos y se encontraba con la three-bet del botón a 1.800. En la ciega grande, Ricardo Laud decidía pagar en frío, y la mano volvía a Bermejo. Manuel no pensaba mucho y echaba la mano a sus fichas para hacer una four-bet de 4.900 puntos.
"Te ha temblado la mano mucho, o las llevas muy buenas o muy malas", le decía el jugador en el botón antes de poner cuerpo a tierra con un escueto "bueno, creo que esta vez me voy a tirar". Sin embargo, Ricardo tenía otros planes y, tras preguntar la cuenta exacta del Bermejo, se movía all in para dar una vuelta de tuerca más a esta mano.
La pelota volvía entonces al tejado de Bermejo, que se ponía a tankear durante al menos dos minutos. Transcurrido ese tiempo, volvía a echar un vistazo a sus cartas antes de lanzar su mano al mazo para dejar que Ricardo se llevase un bote muy jugoso.