Con un golpe de música las cortinas se abrieron de repente y, atención, el techo retráctil fue retirado y la sala se llenó de con la luz cegadora del sol. Un millón de cámaras aparecieron de la nada.
De cualquier manera esto no iba a durar. Una mesa llena de Pros de Pokerstars incluyendo a Daniel Negreanu, Greg Raymer, William Thorson y Barry Greenstein bajaron las escaleras hacia la sala de juego, y con una espectacular entrada conseguida, el techo se cerró y la habitación se sumió en la oscuridad de nuevo.