Viudas del poker
Aún así, en todas las salas de poker alrededor del mundo -incluyendo aquí en Montecarlo- veréis al menos una mujer acompañando a su marido. Más concretamente sentada detrás de él.
Es un fenómeno que nunca hemos entendido pero que vemos una y otra vez. La compañera femenina para el jugador de poker se sentará silenciosamente en una silla justo detrás de él, aburriéndose mientras él juega a poker.
Y hay que admitirlo, ver jugar a poker puede ser bastante aburrido.
Tenemos el lujo de poder movernos mesa por mesa y seguir la acción, pero la viuda del poker no puede. Sólo se sienta y lee un libro o se lima las uñas, o no hace nada más que parecer aburrida.
Sólo hay una notable excepción. Ray Rahme queda a menudo a la sombra de su mujer, Teresa. Teresa Rahme no es la típica viuda del poker. Siempre está alerta mientras Ray juega a poker y parece que le apoye en cada una de las manos.