La Resaca de Dios
. Antonius vio tranquilamente.El turno pintó el
, y el agresor pasa insantáneamente. Antonius, por el contrario estudió la mano detenidamente. Estrujaba sus fichas continuamente, Antonius permaneció con gesto neutro por 10 o 15 segundos. Entonces contó 2,100 y las puso en medio de la mesa. Su oponente tira las cartas sin enseñar.Antonius llegó tarde pero se pone al día rápido. No tiene una mesa fácil. Promete ser digno de ver como manejan los pros la resaca.