Como en la mayoría de los grandes torneos "major", el final de los primeros días parece que dura más que cualquier otro lapso de tiempo, confirmando la Teoria de la Relatividad.
La acción se ralentiza un montón, y los jugadores ya no buscan las fichas de los rivales. Parece una burbuja, algunos parece que hasta sólo jugarian Ases y Reyes, y sólo esperan el campanazo final para irse al recreo. No se puede ganar un torneo el primer día, pero sí que se puede perder...
Los restantes 300 jugadores (más o menos) parece que tienen todos lo mismo en mente: jugar tight y pasar al día dos.