Justo antes del descanso, una jugadora se llavaba un gran bote con sus ases. Aparentemente estaba muy emocionada, porque dio un fuerte chillido, se levantó de la silla, bailó un poco, y después se levantó la falda y se volvió hacia el público por un segundo.
Los otros jugadores vieron la actuación justo antes de salir para el descanso.