Las peripecias de Haxton
"Me pegué con super-glue el ojo cuando tenía 13 años," informó Isaac a su mesa. Aparentemente, mientras trabajaba en una maqueta, Isaac estbaa aplicando super-glue a una cinta elástica. Sin darse cuenta, con los dedos con que había manipulado el superglue, se tocó el ojo. El super-glue se le pegó, y como escocía, cerró el ojo. Sin darse cuenta de lo que estaba haciendo, en sólo unos instantes el super-glue se fijó y le pegó el ojo. Isaac fue llevado a urgencias por sus padres, donde los médicos tuvieron que ayudar a reabrirle el ojo.
El ojo de Isaac ya está bien y seguro que no le importaría ver unos ases en breve. Siempre que no vengan con super-glue.