Dimitar Danchev vence en el 25.000 $ Heads-Up Championship y conquista su 2º brazalete
Dimitar Danchev apenas llevaba 48 horas en Las Vegas cuando decidió sentarse a jugar el torneo que tenía marcado en rojo en su calendario. El profesional búlgaro optó por descansar tras su llegada a Nevada y esperar hasta el Evento #7: 25.000 $ Heads-Up Championship para debutar en las World Series of Poker 2026.
La decisión no pudo salirle mejor.
Tras tres jornadas de competición en Horseshoe y Paris Las Vegas, Danchev superó a siete rivales consecutivos para conquistar su segundo brazalete de las WSOP y embolsarse los 800.000 $ reservados para el campeón.
Resultados del Evento #7: 25.000 $ Heads-Up Championship
No sería injusto considerar a Danchev como un auténtico especialista en el formato heads-up. Su primer y único brazalete hasta ahora también había llegado en esta modalidad, cuando se proclamó campeón del WSOP Online Heads-Up Championship de 2022 tras superar un field de 97 jugadores.
La edición de este año del Heads-Up Championship estrenó un vuelo inicial adicional, lo que obligaba al futuro campeón a ganar siete enfrentamientos consecutivos para levantar el título.
Danchev señaló su duelo de segunda ronda como uno de los más complicados del torneo, aunque no fue el único desafío que tuvo que superar.
"Todos fueron igual de difíciles, pero diría que tuve una segunda ronda muy dura contra Christopher Nguyen, cuando tuve que hacer un hero call por mi vida en el torneo. Fue una situación realmente complicada. Florian Pesce también fue un rival muy difícil".
Tras derrotar a Pesce, Danchev se cruzó con Biao Ding, que venía de eliminar a Daniel Negreanu. El duelo de cuartos de final tuvo de todo: desde una guerra de faroles en el river hasta un cooler decisivo en el que Danchev completó color en el river para dejar a Ding al borde de la eliminación.
La victoria le dio acceso a las semifinales frente al japonés Ryuta Nakai, y el propio Danchev reconoció que las cartas también le ayudaron en algunos momentos clave.
"Contra Nakai estuve realmente en problemas porque me estaba desgastando poco a poco. No podía ganar muchas manos. Tuve mucha suerte de llevarme dos de las manos más importantes".
Fue una valoración honesta. Nakai comenzó dominando el enfrentamiento y abrió una ventaja considerable. Sin embargo, una mano clave cambió el rumbo del duelo cuando Danchev ligó un set en el flop mientras Nakai mejoraba a dobles parejas máximas en el turn. El inevitable all-in permitió al búlgaro tomar el liderato en fichas.
Poco después llegó el desenlace. Nakai empujó todas sus fichas con un shove de cinco apuestas y Danchev pagó instantáneamente. Sus damas de bolsillo aguantaron y le dieron el pase a la gran final.
La última batalla lo enfrentó al ruso Nikita Kuznetsov, autor también de una brillante actuación. Kuznetsov había eliminado a Adrián Mateos en primera ronda y posteriormente dejó fuera a Thomas Eychenne, Justin Saliba y Alex Foxen para alcanzar la final.
El enfrentamiento definitivo se prolongó durante casi tres horas y media. Kuznetsov tomó la iniciativa en los primeros compases y llegó a construir una ventaja de dos a uno gracias a una sucesión de pequeños botes.
Todo cambió en una mano decisiva en la que ambos jugadores conectaron fuerte en el flop. Kuznetsov ligó trío, pero se encontró con un full house flopeado de Danchev, que recuperó así el liderato.
A partir de ese momento, Kuznetsov nunca consiguió recuperar el control del duelo. Ambos intercambiaron golpes durante varios niveles, aunque sin grandes oscilaciones, mientras Danchev mantenía siempre una ligera ventaja.
La mano final llegó en otro cooler favorable al búlgaro. Kuznetsov completó un trío en el river y decidió pagar el all-in de su rival, solo para descubrir que Danchev había ligado full house en la última carta.
Con esa mano, Danchev cerró el torneo, aseguró el segundo brazalete de su carrera y se llevó los 800.000 $ del primer premio.
Tras la victoria, el nuevo campeón confesó que sus planes inmediatos eran mucho más sencillos que cualquier celebración descontrolada.
"Iremos a cenar a algún sitio bonito, supongo. Quizá mañana. Todavía tengo jet lag. Tenía muchísimas ganas de jugar este torneo, así que ganarlo es una sensación increíble".



