Will Kassouf confirma que podrá jugar las WSOP 2026 pese a la polémica del año pasado
El gran protagonista (para bien y para mal) del Main Event de las World Series of Poker 2025 regresará este verano a Las Vegas.
Will Kassouf ha confirmado a PokerNews que volverá a las WSOP 2026 y que, pese a todo lo sucedido el año pasado, podrá disputar cualquier torneo del festival.
"Estaré allí desde finales de junio hasta mediados de julio para las últimas tres semanas de las WSOP".
Y si pensabas que su polémica salida del Main Event de 2025 le había supuesto una prohibición para volver a jugar, nada más lejos de la realidad. Kassouf explicó a PokerNews que ha estado en contacto con la organización y que le han confirmado que puede participar en todos los eventos de las WSOP alrededor del mundo.
¿Qué ocurrió el año pasado?
Eso significa que este verano no solo se escuchará la voz de Martin Kabrhel resonando por los pasillos del Horseshoe y el Paris Las Vegas cuando arranque el Main Event el próximo 2 de julio.
Pero, ¿qué sucedió exactamente para que Kassouf acabara siendo escoltado fuera del recinto por el personal de seguridad?
Kassouf se convirtió en una figura conocida dentro del mundo del póker tras su mediático deep run en el Main Event de las WSOP 2016, donde terminó en 17ª posición después de protagonizar varios enfrentamientos verbales, especialmente con Griffin Benger. Aquellos momentos acabaron formando parte de la historia moderna del torneo.
Casi una década después, el británico volvió a ser uno de los protagonistas del Main Event tras alcanzar el Día 7 y finalizar finalmente en la 33ª posición.
Sin embargo, los problemas comenzaron mucho antes de su eliminación. Uno de los primeros incidentes llegó durante un vuelo del Día 2, cuando protagonizó un larguísimo tank holding teniendo las segundas nuts.
Kassouf detuvo la acción durante más de diez minutos con un color al rey antes de que su rival, Sacha Cohen, pidiera el reloj. Finalmente terminó pagando con su torneo en juego, en una situación que acabó siendo un anticipo de lo que estaba por venir.
Durante el Día 6 llegó incluso a liderar momentáneamente el torneo tras ganar un enorme cooler de ases contra reyes frente a Stephen Kehoe. Sin embargo, su stack fue disminuyendo y terminó la jornada ocupando la 54.ª posición de los 57 jugadores que seguían con vida.
A lo largo de ese día se pidió el reloj sobre Kassouf en 23 ocasiones distintas. Los directores del torneo acabaron imponiéndole una penalización que limitaba su tiempo de decisión a diez segundos por acción. Aunque la restricción fue retirada durante el último nivel de juego, Kassouf embolsó apenas 2.850.000 puntos.
Las penalizaciones continuaron durante el Día 7 y desembocaron en un tenso intercambio con Jack Effel, vicepresidente senior de operaciones de póker de las WSOP.
Después de volver a ser sancionado con un reloj de diez segundos por sus continuos tanks, Kassouf argumentó que "los americanos no pueden soportarlo" y aseguró que estaba siendo tratado injustamente.
Effel, que ya había lidiado con Kassouf durante el Main Event de 2016, trató de calmar la situación durante uno de los descansos. Incluso le ofreció retirar las restricciones si modificaba su comportamiento. Cuando Kassouf pasó posteriormente a la mesa televisada, su tiempo de actuación aumentó a 30 segundos, aunque la organización se reservó el derecho de reducirlo nuevamente si lo consideraba necesario.



