Entre los nombres más importantes que han tenido que coger el camino del rail estaban Martin Kozlov y Alexandru Papazian. El primero tenía unos 8.000 puntos que estampó contra Steffen Sontheimer, mientras que Papazian terminaba all in con y no podía mejorar contra el de un rival en un board que trajo como carta más alta una jota.
Martin Kabrhel está de nuevo parlanchín después de que su montaña rusa haya terminado, al menos por ahora.
En una de sus última manos, él mismo abría la acción en posiciones medias a 800 puntos. Kenny Hallaert pagaba en posiciones medias y un tercer jugador se movía all in por algo más de 8.000 puntos. Kakrhel pagaba casi al instante y Hallaert se tiraba. Kabrhel tenía y su rival mostraba , por lo que el primero comenzaba a pedir un rey.
Para delirio de Kabrhel, el rey aparecía en un flop ante lo que el short no podía más que decir el clásico "good game" aún sabiendo que tenía algunos outs para ganar la mano. El bote terminó siendo para Kabrhel, que mientras recogía sus fichas no podía evitar dirigirse al dealer: "me gustas, obtengo todo lo que pido".
Entre ellos el español Sergio Aido, que había preferido comenzar la jornada jugando cash, y el runner-up del Super High Roller, Charlie Carrel, que no perdía ni un segundo para entrar en el Main Event.
Con cuatro niveles en los libros de historia, todavía tendremos que jugar otros cuatro, a lo que habrá que sumarle un descanso de 75 minutos para la cena.