Sergio Aido subía a 12.000 y hacía snap-call con a la three bet all-in de Thomas Butzhammer por 39.000. El último alemán del field esperaba un as o un jardín de corazones en el board, pero lo único que encontró fue un montón de rags que no le ayudaron a obrar el milagro. El dealer repartía el board, , y Butzhammer cogía la senda del rail
En una interesante mano antes del break, Omar Dahmani abría en UTG a 12.000 y que había sido el líder al principio del día, Alex Tikhoniouk, pagaba desde la ciega grande para ver el flop.
Tikhoniouk jugaba al check-call ante la apuesta de 20.000 de su rival en en un flop , y salía haciendo una apuesta de 28.000 con las del turn. Dahmani hacía call y el dealer sacaba otra en el river.
Alex Tikhoniouk pasaba y pagaba la apuesta de 58.000 de Dahmani, que mostraba para poker flopeado. Tikhoniouk muckeaba y a otra cosa, mariposa.
Jannick Wrang se movía all-in desde el botón, o al menos esa era su intención cuando movía la mayor parte de su stack al centro de la mesa.
David Jaoui estaba en la ciega pequeña y hacía call. Las ciegas se tiraban
Hubo una pausa de unos minutos antes de que el director del torneo se acercase a la mesa y diese instrucciones sobre cuando debían levantar sus cartas durante ese tiempo.
Wrang era el jugador que se lo jugaba y tenía .
Jaoui mostraba su pareja de .
El board traía .
El set del flop hacía irrelevante el resto de cartas del board y dejaba a Wrang en la peor posición que se puede ocupar en un torneo, la de burbuja de premios. Tan lejos y tan cerca.
Con esta eliminación, los supervivientes se garantizan un premio de 8.810€.
El torneo puede estar en la burbuja, pero para aquellos que tienen stacks decentes todavía quedan manos para jugar en cada calle como demuestra la siguiente mano.
Jerome Arnould abría en el botón a 10.500 y el big stack Georgios Kapalas le hacía una three bet desde la ciega grande hasta los 24.500 puntos. Arnould hacía call con posición y ambos iban a ver el flop.
El dealer repartía y ante el check de Kapalas, Arnould se daba check por detrás.
El tun era una y Kapalas salía apostando 21.500 puntos. Arnould hacía call.
El river era un que completaba el board y Kapalas cogía fichas para hacer una apuesta de 57.000 puntos. Arnould tiraba una ficha al medio en señal de que hacía call.
"Reyes", decía Kapalas mientras Arnould muckeaba su mano.
Ahora Kapalas es el primer jugador que supera la barrera del millón de puntos.
Luciano Santos De Hollanda se movía all-in desde posiciones medias por lo que parecían unos 61.500 puntos. La acción llegaba entonces a Olivier Piechaczyk en el botón, que anunciaba call. Las ciegas se tiraban y los jugadores era advertidos de que no debían dar la vuelta a sus cartas hasta que toda la acción terminase en todas las mesas. Los espectadores se agolparon entonces en esta mesa. Cuando las manos se revelaron, podíamos ver que Piechaczyk estaba por delante y que el field se podía reducir en un jugador.
Piechaczyk:
De Hollanda:
Aunque estuvo a punto, el board, , no traía la carambola y Piechaczyk se cargaba a Luciano tras completar un full de ases-jotas. Ahora si que estamos en plena burbuja de premios.
El director del torneo Thomas Lamatsch ha decidido que el juego continue mano a mano, a pesar de que aún hay 89 jugadores en el torneo. Ha habido un pequeño estancamiento en los últimos niveles, debido a los múltiples tankeo de jugadores, y por eso se ha decidido poner freno a estas práctcas.
Hay tres short seguidos, sentados en la mesa 11, Paul-Francois Tedeschi, Simon Ravnsbaek y Nicolau Villa-Lobos, y los tres se están tomando demasiado tiempo para tomar sus decisiones. Dany Parlafes, big stack de la mesa, le preguntaba en tono jocoso a Tedeschi cuando iba a actuar: "¿como va la vida?" y toda la mesa se partía.
Tuvieron que pasar otros 5 minutos o más hasta que la acción llegaba al rumano, que hacía una subida desde la ciega pequeña y se llevaba el bote. Como no lleguen ya los premios, Parfales se puede poner las botas en esta mesa.