El ritmo de eliminaciones se ha acelerado ahora y el torneo se acaba de queda con solo 14 jugadores.
El último en caer era Marek Grzéska, que chocaba con el tiburón británico Chris Moorman. El representante de 888poker abría el bote a 475.000 y Grzéska le enchufaba 1.670.000 puntos. Cuando la mano volvía a la leyenda del poker online, este pedía la cuenta y no tardaba en pagar.
Moorman:
Grzéska:
El board traía un as ya en el flop y la historia de Marek Grześka en este torneo llegaba a su fin.
Después del farol que le coló Jerome Brion, Ruben Nils Pleijster ya no volvió a ser el mismo. Estaba mosqueado consigo mismo, como flagelándose por haberse tirado. Y eso le acaba de costar la eliminación. El holandés shoveaba por 2,4 millones tras llegarle la mano limpia al cutoff y su némesis, Jerome Brion, le pagaba en la ciega grande.
Brion mostraba y Rubén Nils . Las comunes no ayudaban en nada al pelirojo, que se despedía a las puertas de la mesa final.
Ongun Yagci, que había dominado su mesa durante muchos minutos de la jornada de hoy, ha encontrado en Chris Moorman la horma de su zapato.
En su última mano, la acción le llegaba limpia al cutoff e iniciaba el camino a su busteada con una subida de 500.000 puntos. El botón y la ciega se tiraba, pero no Moorman, que lanzaba una three-bet desde la ciega grande a 1,5 millones de puntos. El británico cubría a Yagci, pero lo hacía por apenas unos cientos de puntos.
Yagci se ponía entonces a pensar y decidía que era el momento de ownear a la estrella. Se movía all in por 6,825 millones, pero la estrella de 888poker tenía reyes y no estaba dispuesto a foldear.
Yagci:
Moorman:
El flop podía haber sentenciado la mano, , pero además del set de Moorman Yagci se encontraba con un proyecto de escalera interna. Sin embargo, el turn fue un y el river un que mantenían la ventaja de Moorman y mandaban a Yagci directo a tomarse un descanso.
El jugador francés ya había dejado muestra de que los tiene "cuadrados" y hace unos minutos lo volvía a dejar claro.
Llegábamos a la mesa para ver un bote que rondaba los 3 millones en un board que estaba repartido hasta el river, . Su rival, Ruben Nils Pleijster, se daba check sin posición y con unos 2,620 millones en su stack, y la acción llegaba a Brion que, tras pensar unos segundos, se movía all in.
Al holandés se le cambiaba la cara totalmente. Varios gotas de sudor comenzaron a inundar su frente. Contó sus fichas, pidió la cuenta, y volvió a recontar. Hacer call no le dejaba fuera, pero casi. Eso pesó demasiado y unos 3 minutos después el holandés tiraba sus cartas al mazo.
A Brion se le iluminaba el rostro y, en un alarde más, le daba la vuelta a sus cartas para mostrar su farol, .