Cinco o seis jugadores igualan la apuesta mínima y Ramanazali Abbassi decide aumentar la apuesta a 1.200 desde la ciega grande. Entonces, de repente, Kristian Svensson, que había igualado la mínima estando under the gun, anuncia que va all in con 12.000. Los otros se retiraron más rápido que cuando vayan a por el buffet cuando llegue el descanso y solamente quedó Abbassi, que hizo una mueca y dudó un poco antes de retirarse también. Para compensarle, Svensson le enseñó sus cartas: .