Mientras hacíamos nuestra ronda nos encontramos en una mesa a uno de los ayudantes del director del torneo tomando una decisión. Un jugador había dicho allin, pero no había movido las fichas al centro, aunque tenía sus cartas visibles, otro, enfrascado en la música de sus auriculares, anuncia raise, y cuando le comunican que el jugador está allin, dice que no había visto las fichas y pensó que nadie había subido. El director anuncia que el jugador tiene que subir el allin en la cantidad correspondiente, que es su responsabilidad estar atento a la acción. Se tira el resto de la mesa y enseña el primer jugador con bastante disgusto al ver que un jugador que se iba a tirar pagaba, para el del error. Una mesa de cartas bajas dobla al de la pareja de cincos y deja muy dañado el stack del de los auriculares.