Alec Torelli fue visto por última vez saliendo del Empire Casino, lo cual signigica que, o bien está desesperado por tomarse un brownie con vainilla en alguna cafetería cercana, o bien está eliminado.
¿Qué pasa? ¿Uno no puede tomarse un helado con tarta a gusto o qué?
Ilari Sahamies está disfrutando ahora de la atención que merecen las "TV tables" (mesas televisadas) y tiene 46.000 puntos.
"TV Table" número 2:
1: David Williams - 47,200
2: Ilari Sahamies - 46,000
3: Dennis Phillips - 55,800
4: Not Sure - 10,650
5: Noah Boeken - 54,000
6: Alex Keating - 27,000
7: Terrence Chan - 54,000
8: Freddy Deeb - 75,300
9: Creemos que es Joe Cassidy... sólo le vemos la chepa.
Devilfish... por favor, pase por la peluquería. Gracias.
Con las cartas volando de nuevo, Daniel Negreanu está quejándose de que la pata de su mesa puede estar rota, los short stacks llegan llenos de energía después de la cena, y algunos sufren la modorra de después de una buena comilona.
Dave 'Devilfish' Ulliott acaba de ingresar en el club odiado de los short-stacks. Justo antes de la cena, se jugaba un bote contrat Kenna James que trajo una carta no deseada en el river.
Llegamos a la acción cuando Devilfish estaba apostando 2k puntos en , y James haciendo call.
El river trajo , un check de Devilfish, y una apuesta de 2.400 puntos de James. Devilfish jugueteó un rato con sus fichas antes de hacer call.
Dos brazaletes entablaron batalla: Matt Hawrinenko y Praz Bansi, en un bote monstruoso.
Fue Hawrilenko quien empezó las hostilidades, subiendo a 1.000 desde UTG. La acción llegó limpia hasta Praz Bansi, que subió hasta 2.250 desdde la ciega, y Hawrilenko hizo call.
En el flop , Bansi apostó 3.500, y Hawrilenko call.
Pero comparado con el turn, , el flop fue suavísimo. Comienzan los fuegos artificiales:
Bansi check.
Hawrilenko apuesta 8.000.
Bansi resube hasta 23.700.
Hawrilenko hace su push... all-in de 36.675.
Después de múltiples movimientos de cabeza, un breve recuento de sus fichas y una larga reflexión, Bansi hizo fold, dejando que Hawrilenko se llevase un bote-monstruo... aderezado con un gran suspiro de resignación.